UN POCO DE HISTORIA

 

FUNDAMENTOS DE LA OSTEOPATÍA CRANEOSACRA

LA HISTORIA DE LA OSTEOPATÍA CRANEOSACRA

 

La osteopatía fue desarrollada por el americano Dr. Andrew Taylor Still (1828-1917). A partir del enfrentamiento con la medicina que tenía lugar en esos tiempos y la insatisfacción con las excesivas prescripciones de medicamentos, sangrías y otros métodos de los médicos, desarrolló un sistema médico completamente nuevo e integral, que denominó osteopatía. En el año 1874 aparecieron públicamente por primera vez los fundamentos filosóficos y prácticos de la osteopatía.

 

Por medio de J. M. Littlejohn, la osteopatía fue introducida en Europa, fundándose la primera escuela de osteopatía en Inglaterra en 1917: The British School of Osteopathy. En 1957, bajo la dirección de Paul Geny se fundó la “Ecole Française d´Osteopathie”, que a causa de las represalias gubernamentales fue trasladada a Inglaterra en 1960, convirtiéndose en la “European School of Osteopathy” en Maidstone. Desde los años ochenta, la osteopatía está adquiriendo cada vez mayor importancia en Europa, habiéndose formado varios institutos de formación y ampliación de estudios.

 

El método de tratamiento craneosacro fue desarrollado a principios de los años treinta por William Garner Sutherland (1873-1954). Ya en la antigua Grecia se aplicaban las manipulaciones craneales. A la edad de 25 años, Sutherland abandonó su profesión de periodista para estudiar con el Dr. A. T. Still en Kirksville/Missouri. Después de haber finalizado con éxito sus estudios, obtuvo en 1900 el título de “Doctor en Osteopatía”.

 

Siendo todavía un estudiante de la Escuela de Osteopatía de Kirksville observó un cráneo diseccionado. Llamaron su atención las extrañas formas de las superficies de unión entre las alas del hueso esfenoides y los grupos de huesos temporales. Esta unión parecía que presentaba aristas, como las agallas de un pez. Parecían reflejo de la movilidad articulada de un mecanismo respiratorio.

 

A pesar de que los libros de anatomía que conocía afirmaban que las suturas del cráneo se osifican formando un conjunto inmóvil y estático, no le abandonaba la idea de la posibilidad de movimiento en el cráneo.

 

Al cabo de diez años de esfuerzos inútiles por olvidar esa idea, se propuso rebatirla e intentó estudiar las diferentes superficies óseas de los huesos de la cabeza.

 

“Encontrar la lesión osteopática, repararla y dejar a la naturaleza hacer el resto” Andrew Taylor Still (1828-1917)

 

«Los médicos que deseen entender al ser humano deberán considerarle como un todo y no como parte de un zurcido. Si se detecta que una parte del cuerpo humano está enferma, debe buscarse la causa que produce la dolencia y no solamente los efectos externos que produce». Paracelso

 

«Todo en la vida se manifiesta a través de energía o movimiento.» Magoun

 

EL MECANISMO RESPIRATORIO PRIMARIO (MRP)

Este mecanismo está compuesto por los siguientes factores:

1. Motilidad (movimiento inherente) del cerebro y la médula espinal.

2. Fluctuación del líquido cefalorraquídeo.

3. Movilidad de las membranas intracraneales e intraespinales.

4. Movilidad de los huesos del cráneo.

5. Movilidad involuntaria del sacro entre los huesos de la pelvis.

 

Mientras que la columna vertebral es movida por la musculatura, dentro del cráneo no existe ningún tipo de musculatura capaz de desempeñar esta función.

 

Solamente existen algunos músculos exocraneales que se insertan en el cráneo, que sí influyen sobre la movilidad de los huesos de éste, pero que no pueden considerarse un verdadero motor del movimiento. El MRP es, en cierta manera, el motor o mecanismo que permite los sutiles movimientos involuntarios en el organismo.

 

El término impulso rítmico cerebral (IRC) en un principio, independientemente de los intentos de explicación de este ritmo, debía describir de manera exclusiva el movimiento medible, fisiológicamente involuntario y rítmico de expansión y retracción del cráneo, en especial en el asterión (punto de conexión de los huesos temporales, de los parietales y del occipital). Fue impulsado por el psiquiatra y osteópata Woods, con el fin de que otros médicos pudieran palpar y valorar este movimiento sin por ello enfrentarse con la idea del mecanismo respiratorio primario. Más adelante en este libro se utilizarán conceptos como impulso rítmico cerebral y ritmo craneosacro como si fueran sinónimos, entendiéndose como expresión del mecanismo respiratorio primario sin tener en consideración su historia.

 

El mecanismo se denomina “primario” porque está conectado directamente con la respiración interna de los tejidos del sistema nervioso central que regula la respiración pulmonar y todas las funciones corporales (ejemplo: los centros importantes alrededor del cuarto ventrículo). Además de ello, entra en acción antes que la respiración pulmonar, según el cálculo de algunos osteópatas aproximadamente en el quinto mes de gestación.

 

«En cuanto se penetra en el ámbito de las células, desaparece esta especie de pesadez de la materia. Comienza a fluir de nuevo, a vibrar.

Ello parece demostrar que la pesadez, la densidad, la inercia es algo que fue añadido; esa es la materia falsa, aquella que pensamos o sentimos, pero no la materia como es en realidad.»

Sri Aurobindo

 

DESARROLLO DEL CRÁNEO Y REPRESENTACIÓN DE LOS MOVIMIENTOS DE CRECIMIENTO DE LOS HUESOS DEL CRÁNEO

La embriología describe la aparición de formas, las interrelaciones de las estructuras que se están formando, los movimientos de crecimiento de estructuras y campos morfogenéticos, que están en la base del desarrollo. La comprensión de la embriología en general y del desarrollo del cráneo en especial constituye el fundamento para entender numerosas relaciones estructurales, fisiológicas, funcionales y disfuncionales, las cuales son de gran importancia para la palpación y la aplicación de la terapia.

 

Gracias a la embriología, el osteópata comprende la dinámica propia del crecimiento de los tejidos y la de su desarrollo, lo cual está interrelacionado con la formación de otras estructuras de tejido. Estos conocimientos no solamente pueden aplicarse para establecer relaciones entre las disfunciones estructurales existentes en el momento de la exploración, sino que también pueden ser percibidas, palpadas, comprendidas y tratadas teniendo en cuenta el factor tiempo, la dinámica de las relaciones que se crean en la fase pre y posnatal y los procesos que dan lugar a las formas.

 

La estructuración actual del organismo y de cada tejido al mismo tiempo es expresión de su desarrollo y de la consecución de su equilibrio individual.

 

Muchos osteópatas opinan que los movimientos de crecimiento embrionario de las estructuras siguen existiendo aun después de haber finalizado el proceso de crecimiento en forma de movimientos inherentes y rítmicos muy sutiles, ofreciendo de esta forma una visión de la delicada estructura morfogenética del tejido. El conocimiento de los movimientos de crecimiento embrionario sirve de orientación al osteópata sobre cómo pueden palparse los movimientos inherentes de las diferentes estructuras en estado óptimo.

 

Junto a los ejes de movimiento biomecánico en las articulaciones y otras estructuras, también existen ejes de movimiento embrionario dinámico. Se basan en el proceso de crecimiento y formación concreto de las estructuras y perduran incluso después de haber finalizado el crecimiento en forma de movimientos inherentes en los tejidos.

 

En el campo de la psicoterapia hace tiempo que se sospecha que las experiencias traumáticas vividas sobre todo en los primeros años de la vida influyen sobre el posterior desarrollo de la personalidad hasta una edad avanzada y que mediante determinados procesos de movimiento pueden eliminarse o al menos integrarse constructivamente estas limitaciones y los trastornos psíquicos consecuencia de experiencias pasadas.

 

«Algunos afirmarían, yo entre ellos, que no “tenemos” un esqueleto, músculos, glándulas, un sistema nervioso, sino que “somos” todo eso.» Moshé Feldenkrais

 

EL CRÁNEO

Parar llevar a cabo una terapia con éxito es de vital importancia conocer las estructuras a tratar lo mejor posible. El conocimiento de estas estructuras es fundamental para entender su función y su significado para el organismo en general.

 

De igual forma, este conocimiento también permite comprender el sentido de cada técnica para corregir estados anormales del tejido, lo cual tiene efectos directos sobre la aplicación de la técnica concreta. “Cuando se lleva a cabo cualquier técnica craneal, el terapeuta debería visualizar continuamente las estructuras intracraneales”, afirma Sutherland. Cuando los osteópatas americanos comenzaron a aplicar las técnicas craneales, Sutherland dedicó una semana completa a la explicación de la anatomía del cráneo antes de comenzar a enseñarles el sistema respiratorio primario.

 

ANATOMÍA DESCRIPTIVA DEL ESQUELETO CRANEAL

El cráneo está formado por 22 huesos, exceptuando los huesecillos auditivos.

 

Cráneo cerebral:

1. Hueso frontal - impar

En la fase prenatal, el hueso frontal está compuesto por dos huesos. En aproximadamente el 10% de todos los casos, la sutura metópica (frontal) situada entre los dos huesos frontales no se osifica. Sin embargo, en el restante 90% se observa una mayor maleabilidad (flexibilidad) entre las dos mitades, de forma que en el ritmo craneosacro se mueven como dos huesos distintos.

2. Hueso temporal - par

3. Hueso parietal - par

4. Hueso cigomático - par

5. Hueso esfenoides - impar

6. Hueso occipital – impar

Cráneo facial:

7. Hueso etmoides - impar

8. Vómer - impar

9. Hueso nasal - par

10. Hueso lagrimal - par

11. Concha nasal inferior - par

12. Mandíbula - impar

13. Maxilar superior - par

14. Hueso palatino - par

15. Hueso cigomático – par

Otros huesos: hueso hioides, huesecillos auditivos.

 

«Un osteópata extrae conclusiones de sus conocimientos anatómicos. Compara la función del cuerpo enfermo con la del cuerpo sano.» A. T. Still

 

«Un estudioso de la vida debe asumir mentalmente todas las partes (del cuerpo), así como estudiar su función y su relación con las otras partes y sistemas.» A. T. Still

 

«Los conocimientos profundos de la posición, la forma y la estructura articulares, fijándose especialmente en los bordes de cada hueso craneal, son factores imprescindibles para comprender su significado fisiológico» H. I. Magoun

 

SUTURAS CRANEALES

ESTRUCTURA, FORMA Y DISFUNCIÓN DE LAS SUTURAS CRANEALES

La sutura constituye la unión entre dos huesos craneales adyacentes. La tesis de Monro (1783), apoyada por Kellie (1824), afirma que el cráneo adulto forma un todo inmóvil, osificado y rígido. Esta hipótesis de Monroe-Kellie se apoya en la suposición de que la presión intracraneal no se modifica prácticamente. De acuerdo con Monroe-Kellie, los líquidos intracraneales se trasladan hacia el saco de la duramadre intraespinal, o bien el volumen sanguíneo, el volumen cerebral y más tarde también el volumen del líquido cefalorraquídeo (Burrow 1846) solamente se entremezclaría mutuamente sin que por ello aumentara la presión total intracraneal.

 

La tesis de que el cráneo de un adulto, en una situación normal, era inmóvil ha sido aceptada hasta ahora por la medicina casi sin dudarlo.

 

Por el contrario, Bolk (1915) observó que las suturas nunca se cierran por completo en el ser humano. Y en el año 1932, Lebourg y Seydel2 describieron la sutura no solamente como un lugar donde se unen los huesos del cráneo, sino, especialmente en los niños, un punto donde existe una movilidad, destacando la gran importancia de las suturas para el crecimiento de los huesos faciales. Pétrovic, Charlier y Hermann confirmaron en 1968 con sus investigaciones la función de adaptación de las suturas. El estudio de Pritchard, Scott y Girgis4 en el año 1956 sobre la estructura y el desarrollo de las suturas craneales en los animales mamíferos apoyaban la teoría de Sutherland de que las suturas craneales también tienen en los años posteriores una importancia mínima, pero significativa desde el punto de vista clínico. Según Pritchard y colaboradores sólo se produce una osificación total de las suturas, si ello es posible, cuando ya no existe crecimiento.

 

Delaire y Le Diascorn defienden la idea de que la movilidad de las suturas todavía es posible durante la juventud e incluso durante la edad adulta dependiendo de las fuerzas que inciden sobre aquéllas. Las ideas principales de estos estudios fueron confirmadas por investigaciones posteriores llevadas a cabo por Retzlaff y colaboradores en 1976. Retzlaff, Michael, Roppel y Michell6 comprobaron que en cada uno de los 10 monos Saimiri que estudiaron no existía ningún tipo de indicio de una osificación completa de las suturas. Todo lo contrario: en las suturas de los monos adultos localizaron fibras de colágeno y elásticas, nervios y terminaciones sensoriales nerviosas, así como vasos sanguíneos. Una gran parte de sus investigaciones se dedicó a la búsqueda de las técnicas histológicas adecuadas para el estudio de los preparados suturales (Popevic y colaboradores, 1976). Kokich y colaboradores (1979), como resultado de sus estudios histológicos, llegan a la conclusión de que sólo a una edad relativamente avanzada se puede producir una osificación parcial de las suturas. La soldadura sutural se pudo comprobar en el ser humano a la edad de 90 años, en el macaco de cola de cerdo, a los 20.

 

Enlow escribió en 1982: «La vieja idea de que las suturas se cierran a una determinada edad y que los huesos únicamente crecen gracias a aposiciones directas sobre las superficies ha demostrado ser errónea.»

 

«Éstos (los huesos craneales) cuentan con un tejido membranoso intracraneal especial que no solamente sirve como medio de unión, sino que actúa también como medio de tensión recíproca que limita la amplitud normal de su movilidad articular.» W. G. Sutherland

 

 





COLUMNA VERTEBRAL
COLUMNA VERTEBRAL
DOLOR LUMBAR
DOLOR LUMBAR
osteopath
osteopath
osteopath
osteopath
ESFENOIDES
ESFENOIDES
ESQUELETO
ESQUELETO
OSEO
OSEO
osteopath
osteopath
OCCIPUCIO
OCCIPUCIO
osteopath
osteopath
osteopath
osteopath
osteopath
osteopath
osteopath
osteopath
osteopath
osteopath
osteopath
osteopath
osteopath
osteopath
sacro
sacro
osteopath
osteopath
osteopath
osteopath
osteopath
osteopath
osteopath
osteopath
columna
columna

Novedades